¿Cómo mejorar tu logo? – 3 Pasos para conseguirlo

¿Cómo mejorar tu logo? – 3 Pasos para conseguirlo

Un logo exitoso cumple necesariamente con, al menos, tres premisas fundamentales de la comunicación que lo convierten en un potente mensaje contenedor de los valores y la misión de una empresa u organización. Si estás en el proceso de creación de tu logotipo o quieres mejorarlo, las consideraciones que desarrollamos a continuación son para ti.

El logotipo es un símbolo o sello visual creado por la unión de texto, letras, o imágenes, juntas o por separado, que permiten identificar a una empresa o producto y, sobre todo, permite vincular las actividades que están relacionadas con ella. Esto quiere decir que un logotipo no se puede remitir solamente a plasmar el nombre de la empresa, debería ir más allá e integrar, al menos grosso modo cuál es su fin último.

Para lograr este cometido existen varias acciones que pueden conducir al público, cada vez más alfabetizado visualmente, a entender qué representa o comunica el logotipo. Para lograr ese objetivo los diseñadores gráficos se valen de estrategias visuales como el uso de colores, tipografías, imágenes o fondos que no son tomados al azar, sino que más bien responden a intenciones muy claras. En ese sentido hay al menos tres consideraciones que debes conocer antes de que tu logotipo salga al mercado, o que puedes añadir si quieres mejorarlo. Estos son:

1.- Elige entre un logotipo, imagotipo, isotipo o isologo

             Estos cuatro términos pueden parecer nuevos o confusos para ti si no has estudiado diseño gráfico. Esto se debe a que comúnmente cualquier representación gráfica de una empresa se suele denominar erróneamente logotipo. De allí que muchas personas no logren identificar qué es lo que quieren o qué es lo que más le conviene a su empresa.

             Comencemos con el logotipo, esta modalidad se suele usar para englobar todos los tipos de referentes visuales por ser los que se más se asemejan a los antiguos sellos en los que solo se incluía una palabra o las iniciales de la casa real o taller de trabajo. Queda claro entonces que un referente actual de logotipo es el uso de las iniciales o la palabra de la empresa u organización, como por ejemplo Google. El Imagotipo, por su parte, es una dupla en la que se inserta una figura y una palabra que no se fusionan, tenemos como referente Amazon (palabra y una línea de subrayado) o Youtube que incluye la palabra y el botón de play. El isotipo se ha convertido últimamente en una de las opciones más buscadas y recomendadas a la hora de refrescar un logotipo ya que es una imagen gráfica que engloba el nombre de la empresa como ocurre con el caso de Twitter (pájaro azul) o Apple (manzana). Para finalizar estas descripciones tenemos al isologo, en la que sí hay una unión evidente entre un texto y una imagen. Lo vemos en el logo de Burger King o Starbucks.

             Es importante que entiendas que ninguna de estas tipologías es mejor que otra, cada una tiene un sentido y una importancia específica según la función comunicativa que quieren cumplir.

2.- Hazlo legible

La legibilidad en el diseño del logotipo va de la mano con el éxito comunicativo. Tu idea puede ser hermosa e innovadora, pero si no se entiende o no es legible, pasaría a ser una pieza de arte y no un elemento comunicativo. Así que ten cuidado, y no te excedas con elementos como sombreados, degradados, tipografías muy novedosas o juegos de colores.

3.- Diseña un logo atemporal

Un logo atemporal es aquel que respeta las normas de la comunicación gráfica y visual, y que no se deja llevar por estilismos pasajeros como el uso de ciertas tipografías o fondos. También es aquel que si bien, conoce y entiende a su competencia y hace un estudio de Benchmark, no imita a su competencia y es absolutamente original. En ese sentido la recomendación es que el logo de tu empresa lo elabore un diseñador gráfico para que cree una tipografías y figuras exclusivas para ti y que nos sean sacados de una plantilla.

Por último, recuerda que el sentido común, el equilibrio y la simplicidad pueden sembrar las bases de lo que será un logo realmente comunicativo.

Autor: Juliana Mendez, es estudiante de postgrado en Comunicación Empresarial y articulista en su tiempo libre. También asesora a pequeñas empresas de Diseño Gráfico que trabajan con Imagen Empresarial.

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